La
convivencia entre los distintos individuos de cualquier especie es un pilar
básico y fundamental para lograr sobrevivir, los individuos necesitan de otros
de su misma especie y de otras especies como apoyo para desarrollar actividades
que les permitan protegerse, resguardarse, alimentarse y aprovechar lo que
brinda la naturaleza para su bienestar.
En el caso
de los seres humanos, la capacidad de convivir con otros seres humanos no ha
sido solamente importante sino que también ha sido necesario. El ser humano es
un ser gregario que no puede vivir solo fácilmente.
Una parte
importante de nuestro proceso evolutivo es aquel momento en el que nos damos
cuenta que estamos rodeados de otros seres humanos, y que necesitamos
apoyarnos, especialmente a aquellos en algún estado de vulnerabilidad.
A nivel
personal, en nuestra niñez nos damos cuenta que tendremos de una vida que será
netamente social.
En la
sociedad actual el reconocernos como seres sociales es un elemento central para
conocernos mejor y luchar día a día por lograr establecer una convivencia
armoniosa y pacífica. Aunque esto es complicado, las sociedades han siempre
buscado establecer normas y leyes que permitan evitar o prevenir conflictos así
como también sancionarlos en el caso de que existan. La convivencia entonces ha
necesitado estar enmarcada por distintos soportes legales y de valores sociales
que nos educaran en la tolerancia o el respeto hacia el otro. De todos modos,
nunca estos valores se aplican en su totalidad ya que las sociedades humanas
son de por sí conflictivas.
Aunque los
conflictos entre nuestros pares o aquellas personas que conviven con nosotros
siempre existen y han existido, la clave no está en tratar de eliminar los
conflictos o evitarlos, ya que el conflicto es inherente al ser humano, lo más
importante es reconocer que el otro tiene derecho a pensar de manera diferente
y a expresarse, además debemos tener en cuenta que ante un choque de intereses
diferentes se debe buscar un acercamiento entre las partes que permita que
ambas partes salgan lo menos afectadas posible.
En la
actualidad estamos presenciando una época de extremo individualismo que hace
que muchas veces el satisfacer mis propios deseos y necesidades haga que deje
de tener en cuenta los de los demás. Además de esto también es común la
indiferencia hacia lo que el otro siente, vive o piensa y esto suma problemas a
la posibilidad de vivir armoniosamente.
La sana
convivencia permite el desarrollo no solo individual, sino También a nivel social, permite que los individuos
puedan desarrollar una vida más feliz,
Lo
fundamental para poder alcanzar una convivencia humana está en que cada uno
entienda y ponga en práctica sus deberes y derechos, además de cumplir con sus obligaciones,
porque de lo contrario se generaría un perjuicio tanto propio como para otros
miembros de la Convivencia, dando lugar al malestar y a un mal clima dentro de
un hogar o de cualquier otro ámbito en el que se viva.
Es muy común
hoy en día que muchos vínculos entre seres humanos se establezcan en torno a la
violencia o al odio, al resentimiento y la venganza. Esto es en parte debido a
los valores y modos que priman en nuestra sociedad actual, pero también es
causa de que la institución familiar (como tantas otras) ha perdido fuerza en
la transmisión de valores tales como el respeto, la tolerancia, el diálogo, la
fraternidad y la solidaridad frente a las necesidades que los demás puedan
presentar.
Cuando un conflicto se presenta se debe recurrir
a la solución del mismo mediante el Diálogo y Consenso, ya que debemos
considerar que todas las partes implicadas estarán en contacto permanente en
forma diaria, de lo contrario alguna de las personas si es que puede, tiene la
posibilidad de irse a otro hogar para poder vivir solo o bien emanciparse
teniendo otra convivencia en otro hogar determinado.